El verdadero coste de un vertido contaminante

Cuando una compañía es responsable de un vertido, por pequeño que sea, siempre acaba pagando un alto coste. No solo por la movilización de recursos, también por las sanciones, las investigaciones y, sobre todo, la mala reputación que siempre conlleva.

Multas de entre 10.000 y 2 millones de euros

El coste de la sanción administrativa puede variar mucho con dependencia de dónde se produzca, a qué área afecte y la gravedad de los daños producidos. La ley española establece multas de entre 10.000 y 2 millones de euros, únicamente la sanción, dependiendo de la gravedad. Aun así, las comunidades autónomas tienen potestad para establecer sus propias sanciones.

A parte de la sanción administrativa, existe la obligación por parte del responsable de reponer el mal producido, normalmente a costa de otro cargo económico importante. Además, la empresa responsable también debe indemnizar a los particulares que se hayan visto afectados, en caso de que el vertido contamine y altere propiedades privadas. Y, sobre todo, cabe recordar que la ley también contempla penas de cárcel para delitos contra los recursos naturales y el medio ambiente.

Pérdida de confianza y la mala reputación

Sin embargo, probablemente, el coste más alto que deba asumir el responsable de un vertido significativo es la pérdida de confianza y la mala reputación. En el entorno cercano al vertido, el rechazo social hacia la compañía es automático, directo y muy duro. Pero, además, cuando el vertido afecta a un área natural especialmente sensible, o tiene una dimensión y alcance importantes, la repercusión pasa a ser nacional e, incluso, internacional.

La empresa no solo puede sufrir un fuerte descenso en sus ventas. También puede ver cómo los inversores pierden la confianza en él.

La prevención es más barata y éticamente imprescindible

Entonces, si comparamos el coste de un único vertido con el coste de ceñirse a la normativa vigente, mantener una actualización constante de las medidas de seguridad y contar con un asesor habitual, la prevención es infinitamente más barata y éticamente imprescindible.

Además, mantener un nivel de seguridad alto en las empresas no solo evita que se produzcan vertidos contaminantes. También puede rebajar significativamente las sanciones y las responsabilidades en caso de que éstos se produzcan. Y pueden llegar, incluso, a exonerar a una compañía cuando el vertido se haya producido por el efecto violento de un evento imprevisible de la naturaleza.

En Conterol asesoramos a las empresas

En Conterol no solo asesoramos a las empresas para cumplir con toda la normativa y ajustar sus planes de seguridad a su actividad específica. También nos encargamos de formar al personal de estas compañías para desarrollar sus labores con total seguridad y saber hacer frente a situaciones adversas.

Si todo eso fuera insuficiente, y el vertido igualmente se produjera, en Conterol contamos con un servicio de emergencias que atiende con rapidez y efectividad cualquier proceso contaminante para minimizar su impacto y, por tanto, su coste, a todos los niveles.



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